Vai al contenuto
Wattle
Tutti gli articoli

La historia de un microondas voluminoso

Un relato sobre por qué un microondas se convirtió en una carga voluminosa, y sobre por qué a menudo somos nuestros peores enemigos.

Pubblicato il 2 min di lettura

Todos tenemos al menos una “pequeña reliquia escondida” por casa que seguimos teniendo porque ya “forma parte de nuestra vida”, sin darnos cuenta de que cuesta más mantenerla que no tenerla ya.

Me hace sonreír recordar aquel maldito microondas que había comprado unos años antes, un electrodoméstico ya tan común como útil. No me malinterpretes, lo uso prácticamente todos los días, pero había dado lugar a una situación extraña que me estaba creando más estrés del que me estaba dando cuenta.

Tenía que comprar una cocina nueva porque, habiendo comprado casa hacía poco, me hacía falta una. El microondas ya lo tenía, pagado carísimo y todavía en excelente estado, y en la antigua casa donde vivía de alquiler le había reservado un sitio para él solo. Me di cuenta de que en la cocina nueva no estaba el espacio necesario para colocarlo de forma cómoda. Miré el microondas y pensé :“¡Qué tonto! no tengo sitio en la cocina nueva, aunque la que quiero comprar parece perfecta en todo lo demás!

Pasé un mes buscando una cocina más adecuada, modificando el presupuesto ya hecho para la que quería comprar e incluso valoré ceder otro espacio que necesitaba con tal de que entraran esos 60 cm de microondas. La elección más obvia era y ha sido comprar uno más pequeño. Pues sí, gastar más me había permitido en realidad ahorrar.

“Perdona, ¿pero no habías dicho que has comprado otro? ¿cómo es posible que hayas ahorrado teniendo que comprar otro nuevo?”

Exactamente. Simplemente porque comprar un microondas más pequeño y más adecuado a la cocina que estaba comprando era la elección más económica: no me hacía falta sacrificar más espacio de la configuración elegida ni añadir nada más aumentando el precio de la propia cocina, que estaba encargando a medida.

No es solo una cuestión económica, también de tiempo personal tirado buscando una solución a un problema que habría podido resolver simplemente regalando o vendiendo el viejo para comprar uno más pequeño, más adecuado a mis necesidades.

Ahora, al recordarlo, me da risa, pero aquel problema me creó más estrés del que me gusta admitir; si hubiera llevado un diario personal habría reconocido el error más fácilmente (y sin dar vueltas por otras 5 tiendas).

Tener menos a veces es tener mucho más: mucho más dinero para comprar algo de valor, mucha más energía para disfrutar de lo que ya tenemos y mucha más lucidez mental para gestionar los problemas que encontramos en nuestro camino.

Continua a leggere

"Un diario che ti restituisce quello che ci metti dentro."

Presto disponibileTutti gli articoli